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Somos un grupo  de arquitectos que brindamos ayuda para el desarrollo de proyectos arquitectónicos, especialmente vivienda, espacio público y servicios para la comunidad.

¿ Qué es el diseño?
 

El diseño es la búsqueda de una solución, el formular un plan para responder a una necesidad; es el proceso de creación y desarrollo que nos lleva a imaginar cómo se verán y comportarán  las cosas antes de que existan, para así producir un nuevo objeto. Diseñar implica dar a un objeto las limitaciones y alcances que puede tener, llevando al límite el proceso antes de su producción definitiva.

El  diseño es innovador

El  diseño hace un producto útil

El  diseño es discreto

El  diseño es honesto

El  diseño es duradero

El  diseño es constante hasta el último detalle

El  diseño esta concientizado con el medio ambiente

Por ejemplo:

Tal vez no todos caemos en cuenta sobre lo relevante que resulta el diseño en nuestra vidas; nos damos cuenta o no que existe, nos sentimos partícipes de él o no... El buen diseño de las cosas hace que el objeto pueda pasar inadvertido, que tal vez jamás nos percatemos del beneficio que nos proporciona, pero si está mal diseñado es de inmediato reconocido: los errores no se pueden ocultar.


Hace un tiempo un profesor preguntaba ¿Quién es la persona más importante en un barco que se encuentra inmerso en una tormenta? De inmediato saltaron respuestas: el capitán, la tripulación, los constructores del navío, o ¿los pasajeros a los que había que resguardar?; la respuesta verbal fue: el capitán.


No. La persona más importante es quien lo diseñó; no por darnos un atavío de gloria en el papel que tenemos nosotros como diseñadores, sino por que el diseñador definió las limitaciones y los alcances que puede tener ese barco; él debió haber previsto todo lo que puede suceder bajo estas circunstancias: un mayor o menor rango de giro, una mayor estabilidad ante el rebatir de las olas, quizá esto contraponiendo una mayor velocidad o una mayor esbeltez del casco, una proa que permita romper las grandes olas...

 

El capitán, a pesar de toda su experiencia, solo puede hacer con el barco las maniobras para las que fue diseñado: no puede girar en un radio menor, ni tener mayor estabilidad si el diseñador no pensó en eso. La tripulación no puede sacar más recursos del barco si estos no existen y no fueron considerados. Los constructores solo repitieron el patrón que les fue encomendado, con las medidas de seguridad que planeó el diseñador, con los materiales y especificaciones de construcción que este consideró que serían las mejores bajo cualquier circunstancia. El barco no podrá hacer otra cosa más que para lo que fue diseñado. Aquí radica la importancia del diseño en cualquier objeto. El papel del diseñador es ofrecer solución a todas las alternativas posibles, sin descuidar ninguno de los principios que hemos mencionado anteriormente.

¿ Qué es el diseño participativo?
 

Es una realidad que al grueso de la población no le interesa la arquitectura y tampoco sabe para qué sirve, pero viven día a día en ella y sufren las limitantes o cualidades de ésta: más del 80% de nuestro tiempo estamos en relación directa con objetos arquitectónicos; cualquier construcción, por pequeña que sea, forma parte de nuestro contexto cotidiano. Puede ser "buena" o "mala" arquitectura, pero es parte de nuestra vida diaria. 

 

Nuestro objetivo es cambiar esta dinámica donde el papel de la arquitectura pasa desapercibido; crear una sociedad mas crítica y exigente del lugar que habita, y, de manera muy importante, concientizar a los  nuevos arquitectos para tomar un papel más cercano a la sociedad: nos hemos alejado de ella y por lo tanto la sociedad de nosotros. Nos hemos vuelto un elemento de consumo estético y nuestra labor, técnica y oficio, va mucho más lejos, pero todo lo dañino ha sido generado por nosotros mismos.

El diseño participativo en la arquitectura conlleva un cambio ideológico, en el cual se plantea que todos podemos intervenir en la toma de decisiones de los espacios que habitamos. Esto ha venido revolucionando la forma de concebir al arquitecto: ya no verlo como el creador, el único capaz de tomar decisiones, el que enseña a habitar según sus diagnósticos, según sus propias expectativas; sino como el incluyente, el que es capaz de encausar las necesidades, anhelos y deseos del otro, el que escucha y atiende, el que propone y enlaza las propuestas de los demás, el que toma a los usuarios, actuantes del espacio, como los principales ejes en el desarrollo del diseño, y no se basa en las inquietudes formales. Hablamos entonces de una arquitectura responsable de su sociedad, de su entorno, actuante de su tiempo, de su realidad, generando una arquitectura apropiada y apropiable. 

 

En la participación se encuentra equidad, que es algo tan ausente en la sociedad; en ella se realzan muchos valores sociales, éticos y de convivencia. La participación va más allá del diseño arquitectónico: implica integración, unión, tolerancia, parte de un proceso social, en el cual las determinaciones fundamentales las toman los sujetos mismos a través de su participación en las decisiones cotidianas, individuales y colectivas.

 

La participación podríamos definirla según Henry Sannoff, arquitecto norteamericano, como: la colaboración de personas que persiguen objetivos que ellas mismas han establecido. Y es justo aquí donde radica el objetivo principal de la participación: en la búsqueda de objetivos con la identificación del otro como un igual; ya que, cuando se entiende lo que se es capaz de lograr como grupo, se puede aspirar a cosas mucho más importantes en este ámbito o en cualquier otro ámbito social.

 

Así pues, se parte de entender la participación no sólo como la consulta usual de toda relación, sino como el encuentro de, cuando menos, dos conocimientos, dos formas de apreciacion de la realidad: por un lado, el técnico que aporta información especializada desde el campo técnico constructivo, espacial, normativo y económico; y, por otro, el usuario, quien aporta información en la definición de sus necesidades, expectativas y posibilidades. La participación es la aceptación y el reconocimiento del otro; asimismo, es una manera de integrar a los procesos de planeamiento y diseño las distintas maneras en que la población percibe su realidad, de jerarquizar sus necesidades, de definir lo que aspira y de aportar información importante sobre la manera de lograr resultados. 

 

 El trabajo en la participación implica el entendimiento de la realidad, y no sólo de nuestra realidad: significa armar ideas colectivamente, y entender que no únicamente en nosotros como arquitectos recae la facultad resolutoria ni la verdad absoluta; es en la totalidad y no sólo en una de sus partes donde se debe trabajar. Quizá en el proceso no podremos cubrir las carencias y deficiencias de la totalidad, pero somos concientes de ellas y empezamos por resolver cada una de sus partes.

 

formas abstractas
¿ Qué es la Arquitectura?
 

La arquitectura es el diseño de espacios habitables, y es importante recalcar habitables, ya que de otra forma nos referiremos a una escultura. Es inevitable mantenernos al margen de la arquitectura, ya que habitamos en ella; el promedio de la gente pasa más del 80% de su tiempo dentro de algún espacio arquitectónico: casa, oficina, centro comercial, etc.  La arquitectura  es una extensión de nuestro día a día; todo tipo de objeto que permita habitar a un persona o un grupo de personas y que les permita desempeñar alguna actividad que cumpla sus necesidades es un objeto arquitectónico; buena arquitectura o mala arquitectura, es otro tema. Lo que es una realidad es que la mejor arquitectura es la hecha en la participación de arquitectos y las personas para las que está dirigida.

Esto es la arquitectura desde un punto práctico, por eso resulta tan importante detenernos a planificar, a diseñar la arquitectura. Recordemos que el diseñar no es solo generar un forma; es prever, solucionar, es el proceso de creación y desarrollo que nos lleva a imaginar cómo se verán y comportarán  las cosas antes de que existan, y así minimizar los errores.

La arquitectura refleja los diversos aspectos de nuestra vida: social, económica, espiritual; tan es así que los arqueólogos y antropólogos pueden describir minuciosamente civilizaciones antiguas, basándose en fragmentos de arquitectura. En cierta forma, el arquitecto es tan historiador social como el escritor o artista , pero lo que dicen va filtrado en sus mentes y con sus propias ideas, el arquitecto debe actuar frente a la realidad inminente de una necesidad. Cuando un arquitecto se dispone a diseñar, hace mucho más que diseñar un edificio: está describiendo a su sociedad.

 
¿ Qué es un proyecto arquitectoncio?

Partamos de la idea de que la arquitectura es y se proyecta mediante un lenguaje. Aprendemos a leer conociendo letras, formando palabras, con sus significados; estructuramos combinaciones, el uso del verbo, predicado, aprendemos a formar frases, y estas frases nos ayudan a transmitir ideas, sentimientos, sensaciones. Las frases o los párrafos pueden  ser burdamente escritos en un lenguaje simple, o perfectamente estructuradas como en un poema; hay muchas maneras de decir las mismas cosas, pero cada una se usa según las circunstancias. 

Con la arquitectura sucede lo mismo: es un lenguaje, una forma de transmitir ideas y sensaciones. Este lenguaje es desconocido para muchos en su manera más técnica, pero es claro en imágenes, por esto la forma de representar un proyecto no es siempre la misma y la información puede estar dirigida a diferentes tipos de lectores, y no importa cual sea el lenguaje o la manera de representar, por que aun desconociendo el lenguaje, las sensaciones que la arquitectura provoca es inevitable.

 

Ya que tenemos claro qué es el diseño y la arquitectura, hablaremos del proyecto arquitectónico. Este consiste en recabar la información, sintetizarla y ponerla en orden para transmitir una idea. Esta idea puede ser transmitida a un cliente, al inversionista, a los técnicos, al constructor, al gobierno, o a cualquier otro involucrado para realizar o dar visto bueno a un proyecto. Es por esto que el desarrollo de un proyecto arquitectónico es complejo, porque está destinado a transmitir ideas de maneras distintas; cada uno de los actuantes buscará un tipo de información que le sea relevante: en algunos casos será suficiente con una imagen, en otros con un conjunto de planos y en otros más con un documento que describa alguna actividad.

Recordemos que detrás de este conjunto de información hay un proceso previo de planeación, de diseño, y este será tan complejo y amplio como sea necesario. Por esto el desarrollo de un proyecto arquitectónico se divide en etapas, que van siendo más específicas según se requiera: las primeras sirven para visualizar un idea y las posteriores, más complejas, para construir y ejecutar.

 

El definir qué parte de un proyecto arquitectónico necesitas contratar será según tu requerimiento inmediato. En ocasiones querrás tener una idea y un costo aproximado de la construcción, pues ese será el primer acercamiento a tu objeto arquitectónico;  en otras, necesitarás  construir  y tener el monto exacto del costo. A continuación se describen estas etapas.

Diseño Esquemático o Conceptual.

Es el primer acercamiento a una idea, se analizan las condiciones climáticas y técnicas, se contemplan las expectativas y aspiraciones del cliente. Se genera una primera idea que no nos habla de medidas, costos o acabados; pero sí de emplazamiento, forma, articulación, divisiones, alturas, de cómo se ve, cómo se distribuye, nos habla de qué es y a qué se parece, pero solo nos dará un aproximación general. En esta etapa podemos despegar un poco los pies del suelo, porque se trata de saber hasta dónde podemos llevar el proyecto y qué podemos hacer con él.

Este se representa en imágenes, maquetas, modelos en 3D y planos básicos.

Desarrollo de Diseño o Anteproyecto.

El anteproyecto es nuestra segunda etapa, en la que empezamos a describir, a vestir. Es aquí cuando empieza un proceso de decidir entre lo que aspiramos y lo que realmente podemos hacer, empezamos a delimitar el alcance del proyecto, decidimos hasta dónde podemos llegar con él, para que cumpla con lo que queremos; depuramos y sintetizamos las ideas, lo que nos genera un equilibrio, entre lo ideal y lo posible.

Con esta idea ya más clara y concreta obtendremos dimensiones específicas de los espacios: colores, texturas, alturas, áreas, tendremos una distribución cerrada y 100% funcional a nuestras necesidades. Ya no será solo una idea sino una imagen clara de qué es cada espacio, de cómo estará configurado y cómo se verá. 

Se representa en imágenes, modelos en 3D pero sobre todo en planos específicos que nos ayuden a tener comprensión total de lo que estamos viendo.

Documentos Constructivos o Proyecto Ejecutivo.  

Ya sabemos cómo es nuestro objeto arquitectónico, pero ¿cómo lo vamos a construir? En esta etapa lo que se busca es hacer visible lo que no se ve de una construcción, lo que está oculto detrás de los colores, de las formas. Es describir mediante planos, cómo se construye, por dónde van las instalaciones, de qué material son, cómo se estructurará la cimentación, si tiene 1 o 2 circuitos eléctricos, si es acero o concreto, si es cobre o PVC, qué hay debajo del piso, o entre las losas, de qué son los muros detrás de los  acabados, para dónde se va el agua. Es dejar claro todo sobre la seguridad, funcionamiento y costo exacto de una construcción. De esta información depende la calidad de una obra y su permanencia en el tiempo.

Esta última etapa no va de la mano solo de arquitectos, en esta etapa estamos acompañados de ingenieros que generan información técnica de estructuras e instalaciones.

Se representa en planos y documentos descriptivos.

Como acabas de leer el proyecto arquitectónico es algo más complejo que una imagen: cada etapa es necesaria, no se puede plantear el saltarse una etapa porque están ligadas, Cada una de las decisiones que se omitan se tendrá que solucionar en obra, con todo el riesgo que implica el no haber planificado.

Image by Sara Kurfeß
 
¿ Por qué contratar un arquitecto?

Arquitectura para todos; cuando decidimos ocupar esta frase como parte de nuestra portada, fue porque estamos comprometidos con esta idea: con la idea de una labor responsable del arquitecto. El oficio del arquitecto no es mejor entre más caro cobre, ni se vuelve deficiente si es económico; solo cambian los alcances y el tiempo invertido en cada proyecto. Lo mismo sucede con la arquitectura como objeto: la buena o mala arquitectura no depende del costo sino de la calidad de sus ideas y de su análisis.

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¿ Son caros los servicios de un arquitecto

La respuesta es No. Todo servicio profesional es una inversión, nunca un gasto; todo trabajo debe ser remunerado, de otra forma es imposible seguir haciéndolo. Al menos yo, quien escribe estas líneas, podría decir que la arquitectura sería una labor que pagaría por hacer, porque me encanta, pero de algo tenemos que vivir y qué mejor que sea de algo que amamos. Así como vamos al médico para atendernos una gripe, o acudimos al dentista para un dolor de muela y pagamos por sus servicios, el trabajo del arquitecto es igual de valioso; Si suponemos que una asesoría y un Proyecto Ejecutivo puede costar $$, pero con él se logrará ahorrar $$$$$ en la construcción y se garantiza el aprovechamiento de los espacios, alternativas de construcción, programación para construir por etapas, mejor calidad, etc., ¿valdrá la pena la inversión?

En una vivienda propia viviremos quizá toda una vida, y los errores que ella tenga los padeceremos cada día: habitaciones muy calientes o frías, mayor cantidad de circulaciones que de espacios de estar, muebles que no caben, espacios sin ventilación, opciones de crecimiento limitadas, falta de identidad, etc. Si lo vemos desde este punto ¿podríamos cuestionarnos aún el por qué contratar un arquitecto? 

 

Para un proyecto como el que hablamos, el arquitecto invertirá quizás 9 semanas, invertira tiempo, gastará dinero; en transportarse, pasará horas en la computadora la cual tuvo que comprar, pagará luz, pagará por el software que utilice, necesitará comer, gastará en papel e impresiones para mostrar o entregar el proyecto, etc. 

 

 

¿Resultará entonces costoso el pago de sus servicios?

 
¿ Por qué dar prioridad a la vivienda 

Cuando se formó TARA , nos planteamos solo enfocarnos a proyectos de vivienda, porque está representa la base social en la arquitectura, ya que una vivienda está en cualquier sitio antes que cualquier otro objeto arquitectónico. Hoy día hacemos también otro tipo de proyectos, pero la vivienda sigue teniendo prioridad en nuestra lista de trabajos.

 

Tener una vivienda propia es una de las más grandes aspiraciones para cualquiera; estamos constantemente en búsqueda de un espacio de pertenencia, y nunca ha sido cosa fácil el adquirir, construir e incluso rentar una vivienda. Ésta debe responder a muchos factores que la hacen única para cada individuo o grupo de individuos, donde las distintas actividades que se realizan en ella sean favorecidas por los espacios, y donde la vivienda no actúe como un objeto ajeno a su realidad. La vivienda depende del entorno, es decir del lugar donde está ubicada. ¿Por qué? El entorno complementa el hábitat social, cultural, económico, educativo, familiar, etc; no se comporta de igual manera una familia en el campo a una en el centro de la ciudad, ambos grupos de personas tendrán alcances y limitantes distintos. Por esto cada vivienda debe responder a un grupo de necesidades específicas.

Lo anterior es una idea aspiracional de ver la arquitectura; la realidad es otra, y es que las necesidades contemporáneas han demeritado las expectativas de vivienda, haciendo que lo más importante sea que no estemos tan alejados de la ciudad. Esto nos ha obligado a hacinarnos en las ciudades y mayormente en las periferias, a vivir cada vez en espacios más reducidos a más alto costo. 

 

Hoy hablamos de lujo cuando se puede aspirar a una vivienda de más de 60m2 a menos de una hora y media del lugar de trabajo; pero ésta no es la realidad para millones de personas que se ven en la necesidad en vivir en casas muy precarias mas allá de las afueras de la ciudad con trayectos mayores a seis horas el viaje redondo.

 

Una de nuestras prioridades está enfocada  a alcanzar metas, en gran medida de personas que planean construir una vivienda, y nos enfocamos en que logren su objetivo en un mediano o largo plazo.

 
¿ Qué necesito hacer antes de construir

Todos anhelamos tener una vivienda propia; la vivienda es un factor de estabilidad, una inversión, y tiene un alto valor patrimonial. Pero no basta con sólo empezar a construir, requerimos un plan; es costoso construir, pero será igual o más costoso hacerlo sin un proyecto, sin una planificación adecuada, corriendo además el riesgo de no quedar satisfecho con el producto final.

 

Al construir nuestra vivienda no sólo invertimos recursos monetarios; invertimos el tiempo para lograr ese ahorro, y el tiempo es el valor más importante e irremplazable que tenemos; ponemos también anhelos, sueños y expectativas. En el TARA creemos que no basta con tener un techo y un piso firme; planificar la vivienda es pensar en tu día a día en esa casa, y prever que puede ser en el futuro un bien para heredar. Es por ello que empezar a construir requiere planificar; no importa si tienes el dinero para hacerlo en medio año o si se va poco a poco y toma cinco años, en todos los casos se requiere la asesoría de un profesional. ¿Es costoso? No, es una inversión.

 

¿Qué necesito para empezar a construir?

Todos dirían: dinero. Y no es necesariamente el principio, por que nunca tendremos lo que suficiente. Si pensamos en esto jamás iniciaremos nada; hay muchas más cosas que pensar antes de desembolsar nuestro dinero.

 

1. La lista de deseos

Un proyecto no es un conjunto de planos y una serie de imágenes interesantes; a esto se llegará más adelante. Tu lista de deseos es la base de un plan, una idea, donde se clarifique lo que necesitas contra lo que anhelas, donde enlistes y ordenes tus prioridades, un balance entre lo ideal y lo posible, una lista donde detalles qué espacios requieres sin basarse únicamente en la idea tradicional que incluya recamara, baño, comedor, etc., pues de esta forma nos limitamos a hacer una casa o departamento más. Todos necesitamos de un baño o cocina, pero hay más factores que tienen que ver con el estilo de vida de cada persona, sus costumbres, sus anhelos, cómo vive y qué requiere, para que su casa sea un traje a la medida. 

 

2. El lugar

Con lista en mano y teniendo clara la relación entre tus necesidades y tus deseos, entre lo deseable y lo posible, el siguiente paso es tener, elegir o adquirir un sitio dónde construir. Sí, todos queremos un terreno propio con muchos metros cuadrados, pero no siempre es posible tenerlo; a veces tendremos que construir en un terreno pequeño, ampliar, o remozar una casa vieja. Sin embargo, esto no debe ser un impedimento: una vivienda agradable y digna puede estar en cualquier sitio,  tan sólo hay que hacer una lista de pros y contras de construir en un sitio o en otro para tomar la mejor decisión, teniendo en cuenta que tu inversión no se podrá trasladar el dia que te mudes; puedes venderla o rentarla pero no llevarla contigo, al menos no en el común de los casos.
 

3. El proceso (anteproyecto)

Podrías optar por una serie de planos, con líneas y símbolos hechos por un arquitecto, o por sacar de tu propia inspiración unos bocetos con medidas e ideas, o recurrir a un maestro de obras. Al ser esta una página de arquitectura, sin duda te recomendamos recurrir a un profesional; ya sea para una asesoría, un taller, una capacitación, un montón de planos, o para construir, se requiere el respaldo de un profesional que pueda ayudarte a elegir, que te dé opciones, alternativas, que entienda tus necesidades, que transforme tus inquietudes en imágenes, que se comprometa contigo y tu proyecto, que te diga que no cuando algo no tiene el planteamiento adecuado, que ayude a delimitar entre lo posible y lo deseable, y que sepa la reglamentación para construir en cada lugar.

 

4. El Proyecto

Ya con una idea clara de cómo serán las cosas, espacios, dimensiones, formas, orientaciones, etc. comenzaremos un proceso más profundo de decisiones y alternativas ligados a estructura, materiales y acabados. Estos puntos son los factores determinantes para la logística de construcción de la obra: la estructura y materiales son un punto primordial con repercusión en costo, velocidad y seguridad, y los acabados pueden representar hasta el 50% del costo de una obra terminada.

 

5. Trámites

Para construir es necesario tener en regla algunos documentos y hacer algunos trámites, además de contar con tu proyecto arquitectónico. Lamentablemente muchas construcciones se hacen sin los permisos correspondientes por comodidad o por desconocimiento, pero es arriesgado; vale la pena tener todo en orden. Son trámites relativamente fáciles, como:

 

  - Certificado Único de Uso del Suelo

  - Constancia de alineamiento y/o número oficial

  - Registro de Manifestación de Construcción Tipo A o B

 

6. Manos a la obra

Ya con todo lo anterior en la mano, podemos empezar a construir. El "¿con quién?", será el siguiente factor a decidir, con base en la confianza y el precio; los maestros albañiles son excelentes en su trabajo, pero ¿cuánto pagas?, ¿cómo te cobran?, el gran problema al que nos enfrentamos todo el tiempo es a la falta de certeza: nos dicen un costo y al paso del tiempo se termina el dinero sin llegar al objetivo planteado, y esto sucede en el 90% de los casos. Un rango aceptable de error en el presupuesto es hasta de un 10%, pues es verdad que pueden haber muchos imprevistos, pero en muchos casos la obra sin planeación puede llegar a costar hasta un 40% más del costo original.

 

Lo más grave es la calidad de la construcción, no solo en acabados, sino en la estructura, losas, trabes, castillos o cimentación. La mayoría de los maestros construyen como han construido siempre, como aprendieron, o como creen que debe hacerse, y este es el punto más grave; si bien es cierto que las obras de dos niveles por ejemplo difícilmente se caerán, pero la forma en que se ejecutan los trabajos puede representar hasta un 20% más de costo de materiales, y nos limitamos a sistemas constructivos tradicionales. Es por todo esto que la contratación de un constructor profesional hace la diferencia total, porque cuenta con criterios, soluciones y con un respaldo técnico  amplio y especializado.

 

Si nos detenemos a planificar durante algunas semanas estos pasos, más allá de saber si la casa será blanca o negra, el proyecto tendrá éxito y se apegará a tus ideas y presupuesto.

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Gerardo Villalobos  |  55.17.00.22.18  |  gerardo@taramx.com